Celebra el Día del Padre con un clásico de nuestra tradición: la crema catalana. Acompañada de melindros, es el regalo más auténtico y sabroso para agradecer todo lo que hacen los padres.
Un clásico de nuestra gastronomía convertido en el regalo perfecto para el Día del Padre. Nuestra crema catalana está elaborada con leche fresca, yemas de huevo y un toque de canela y limón que le aportan un aroma inconfundible. La superficie caramelizada, crujiente y dorada, contrasta con la textura suave y cremosa del interior. Acompañamos este postre con melindros tiernos y ligeros, ideales para mojar y disfrutar al máximo de esta delicia tradicional. Un detalle dulce y auténtico para sorprender al padre en su día especial.
¿DÓNDE ESTAMOS?
En Ripollet tenemos nuestro obrador, donde elaboramos todos nuestros productos de forma artesana, cuidando todo el proceso productivo para ofrecer a nuestros clientes la máxima calidad.